Blog de coches
17 Jul
La “demonización” de los todorrenos, como automóviles que provocan mayor contaminación, así como los altos precios de financiación y mantenimiento que representan este tipo de vehículos, disparó en un 30% la oferta de automóviles 4×4 en el mercado de segunda mano entre los meses de enero y junio de 2008.

El análisis de AutoScout24 –realizado con el fin de comprobar los efectos colaterales de la penalización fiscal de estos vehículos sobre el mercado de VO- pone de manifiesto el interés creciente de las familias españolas por desprenderse de los todoterrenos para hacer frente más holgadamente a las dificultades económicas derivadas de la fuerte subida de tipos e inflación.
Según esta plataforma, la nueva fiscalidad verde, que penaliza desde enero a los vehículos más contaminantes, unido a propuestas como la anunciada por el Ayuntamiento de Madrid de restringir el acceso al centro de la capital a los automóviles que emitan más CO2, han hecho mella en la conciencia de los propietarios de 4×4, que consideran más rentable la venta de los vehículos que su uso o su mantenimiento.
De esta forma, la cifra de todoterrenos puestos a la venta en el mercado de ocasión creció a un ritmo medio mensual del 14% en el primer semestre del año. Esta cifra guarda una correlación directa con el comportamiento de los 4×4 en el mercado de VN, donde los todoterrenos han perdido el protagonismo de antaño, acumulando un retroceso del 30% en este periodo.
La filosofía verde no invita a los 4×4
La actual “filosofía del automóvil”, que ha dejado de ensalzar las cualidades de los 4×4, asociados hasta hace poco a conceptos de robustez, seguridad o estatus, ha dado paso a una nueva moda, la de los vehículos ecológicos, instaurando una nueva tendencia hacia la compra de coches más pequeños y eficientes.
Según el director general y consejero delegado de AutoScout24, Gerardo Cabañas, “a pesar de que el impuesto ecológico no afecta directamente a los todoterrenos de segunda mano y que los anuncios de gravar la circulación por el centro de las ciudades no se han materializado -de hecho Londres acaba de suprimir la tasa-, la percepción psicológica de estos vehículos es ya muy negativa para el consumidor”.
El petróleo y la financiación también disuaden
Por otro lado, la fuerte escalada de la cotización del barril de petróleo –que ronda los 140 dólares- y su repercusión directa sobre el precio de los carburantes, está llevando también a numerosos automovilistas a replantearse la compra hacia vehículos de consumo más eficiente, que permitan recorrer mayor número de kilómetros con menor combustible. En la actualidad, el diesel se paga un 27% más caro que hace un año y la gasolina se ha encarecido un 11%.
Finalmente, la crisis económica actual y la consiguiente pérdida de poder adquisitivo, unida a la necesidad de conseguir liquidez de manera rápida, son también otros factores que están llevando a los propietarios a replantearse si “merece la pena” hacer frente a las elevadas cuotas que supone la compra financiada de los todoterreno, máxime cuando su uso parece limitado por la subida de los carburantes, las restricciones de uso y los gravámenes fiscales.
Fuente: ioncomunicacion.es
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