Que nadie se rasgue las vestiduras porque, en el mundo en que vivimos hoy, todo es posible. Según diversas fuentes, la división AMG de Mercedes podría estar considerando incluir algún motor diésel entre su catálogo. Esta subdivisión de Daimler lleva más de treinta años creando versiones ultra potentes sobre modelos de Mercedes y jamás ha empleado otra cosa que mecánicas de gasolina para ello.

En la decisión, quizá pese el éxito que el Cayenne diésel está teniendo en muchos mercados. Que Porsche construya un todoterreno diésel habría sido algo impensable hace diez años y mirad ahora. Por eso mismo, en Mercedes no quieren olvidarse de viejos dogmatismos. De momento, hace poco que anunciaron un SLS completamente eléctrico en 2013.

Según se dice, en la factoría del preparador de Affalterbach se están planteando más cómo reducir los consumos que aumentar la potencia o en crear chasis deportivos. La solución más razonable y barata es el diésel, mecánicas en las que el grupo Mercedes posiblemente sea el mejor fabricante del mundo por otro lado. Me gustaría ver si recurren a un V-10 o a un V-12, los favoritos de AMG.

FUENTE: automocionblog.com