A causa de la inflación y el alto precio de los combustibles, caen en el mes de junio las ventas de 29 de las 33 principales marcas de vehículos presentes en Europa.
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No sólo en España, sino en toda Europa, vender coches nuevos hoy es más difícil que hace un año, donde las marcas de vehículos que en junio lograron mejorar sus cifras del año pasado pueden contarse de sobra con una mano.

Por segundo mes consecutivo, la inflación y el encarecimiento de los precios de los combustibles fueron determinantes para que las matriculaciones del mercado europeo -incluyendo las dinámicas economías de los futuros miembros de la UE- bajaran.

Esta vez un 7,8%, hasta 1,42 millones de unidades, según datos de la asociación de fabricantes Acea. En el primer semestre, las entregas han bajado un 2%.

El desplome de las ventas en España (-30,8%) e Italia (-19,5%) ha sido decisivo para arrastrar al conjunto del mercado. Pero también ha influido la ralentización de grandes clientes de las fábricas españolas como Francia y Alemania, que a duras penas dan señales de crecimiento.

En un mes de junio para olvidar, tan sólo grupos como Ford y BMW y marcas como Jaguar y Mazda lograron sobreponerse a un panorama que ha torcido las expectativas de todo el sector.

Exprimirse el cerebro

Las condiciones parecen haberse puesto tan complicadas que los fabricantes tendrán que exprimirse el cerebro para vencer las reticencias de sus clientes para renovar coche. La bajada de ventas ha afectado tanto a grupos que cuentan con fuertes redes de distribución como a marcas consideradas hasta ahora imbatibles; a firmas con elitistas carteras de clientes y a firmas con precios competitivos.

Así, por ejemplo, de las cuatro principales marcas de Volkswagen, el mayor fabricante europeo de automóviles, sólo la checa Skoda puede presumir de haber aumentado sus ventas en los seis primeros meses del año, mientras Volkswagen, Audi y Seat están en negativo.

Lo mismo sucede con otros grandes grupos europeos como PSA, Renault o Fiat. En el caso de los alemanes BMW y Daimler el empuje de las novedades en sus marcas Mini y Smart ha compensado el parón de junio y mantiene en positivo sus cifras de matriculaciones.

Entre las marcas asiáticas, que hace tan solo unos años representaban la mayor amenaza para el dominio europeo y norteamericano del mercado, las caídas también han sido generalizadas. Toyota ha sufrido un duro revés, especialmente con Lexus, al igual que Honda.

Fuente: elmundomotor.elmundo.es