Según abc.es, curva a izquierdas tras la Pérgola, contracurva a derechas de subida para encarar luego el giro del Pueblo Español, gas a fondo para no perder punta hasta llegar a la curva Sant Jordi, una parábola interminable sin levantar el pie para salir lanzado hacia la recta -que no era recta- de l´Estadi y la meta. Es sólo el último tramo del circuito de Montjuïc, un circuito de leyenda cuyo solo recuerdo emociona a todo aficionado al motor. «Un reto para los pilotos, uno de los mejores trazados. Fantástico, pero muy peligroso», explicaba el mítico Jackie Stewart, ganador en 1969 y 1971, en un reportaje televisivo.

Coincidiendo con el 75 aniversario de la primera competición celebrada allí, y más de 32 años después de que Montjuïc acogiese su último gran premio de F1, Barcelona homenajeará este fin de semana su relación con el motor y recuperará por dos días el trazado. Hoy y mañana, y bajo el patrocinio de Martini, la montaña revivirá todo el sabor y leyenda de las competiciones de motor de antaño, cuando las carreras se corrían a tumba abierta y los pilotos se jugaban la vida en circuitos como Montjuïc, tan peligroso como legendario.

Más de 70 joyas del motor

Para el aficionado, el programa es denso y tiene citas ineludibles, como el paseo que dará Marc Gené pilotando el Ferrari F1 de 2006 o las vueltas que a Montjuïc dará Emerson Fittipaldi, al volante del Lotus 72 «John Player Special» con el ganó en Montjuïc en 1973. Junto a estos, está confirmada la presencia de más de 70 coches clásicos y de coleccionista, desde el Tyrrel 001 que pilotaba Stewart al Braham BT44 con el que el equipo Martini Racing consiguió su primera victoria en F1 en 1975. Todos los bólidos estarán expuestos en la Avenida María Cristina durante todo el sábado. Para mañana, y en diferentes parrillas, los vehículos recorrerán los 3.790 metros de circuito, que para la ocasión será decorado como cuando en los años setenta se disputaban competiciones oficiales. Se ha habilitado también una «Zona Retro», a la que sólo podrán acceder todos aquellos que acudan vestidos de época así como un párking de coches clásicos en el Palau Sant Jordi.

El homenaje a Montjuïc ha levantado una grandísima expectación entre los aficionados al motor, y durante estos días los foros en internet echaban humo. Se prevé que se desplacen hasta Barcelona fanáticos de la F1 llegados de toda España. Y es que el recuerdo del circuito de Barcelona sigue muy presente. Aunque la primera competición se celebró en 1933, la época dorada de Montjuïc llegaría entre los sesenta y setenta. España consigue en 1968 un gran premio de F1, que acogerían de manera alternativa el Jarama y Montjuïc. En Barcelona se vivieron carreras míticas, plagadas también de numerosos accidentes. La tragedia llegaría en 1975. Fittipaldi, en protesta por la peligrosidad de la prueba, se retiraría tras la primera vuelta. En la número 26, el monoplaza de Rolf Stommelen pierde un alerón en la recta de l´Estadi y el coche acaba impactando contra los espectadores, matando a cinco de ellos. La tragedia fue el final de la F1 en Montjuïc, y marcaría el definitivo ocaso de los circuitos urbanos, quedando tan sólo el de Montecarlo por sus intereses económicos. Sea como fuere, la leyenda del motor vuelve este fin de semana a Montjuïc.